Redes P2P: la eterna batalla (en la que usuarios ganamos legalmente)
Está a la orden del día. Un ejemplo, la reciente denuncia a Pablo Soto, creador español de programas P2P, por parte de Promusicae, castigando a la plataforma por su uso.
El intercambio de archivos por internet es ahora uno de los mayores problemas que afrontan usuarios, discográficas y demás. Todo el mundo (permitidme que generalice) usa eMule, Ares o BitTorrent, creyendo tal vez que lo que hacen es ilegal. Pero no.
La ley nos ampara. Es algo un tanto chocante, pero es así. Por ejemplo: poner enlaces a archivos P2P no es delito (cualquier web puede linkear a un torrent o enlace ED2K sin miedo a problemas) o incluso bajar archivos siempre y cuando no haya ánimo de lucro.
Tal vez perjudique a los artistas, sí. Pero yo, personalmente, si no usase el Ares, jamás me compraría un disco de algún artista. No. No, habiendo Last.fm o Jamendo. En mi caso, por ejemplo, no supondría pérdida alguna para los artistas.
Tienen que cambiar el planteamiento -sea o no justo- porque ven que los discos ya no venden. Un CD me parece ya arcaico y anticuado. Y la música que te bajas tiene en muchas ocasiones el maldito DRM que te penaliza por comprar música «legalmente». ¿Es eso incentivo para pagar? Ahora, ya lo saben, tienen que vivir de los conciertos.
Ahora eso sí: ¿qué va a pasar en el cine? No hay conciertos cinematográficos, así que en ese campo si que es la ruina. Pero, pese a todo, se sigue yendo al cine de vez en cuando.
¿Conclusión? Pues no lo sé. Los artistas trabajan para ganar dinero. Pero compartir un libro es legal y perfectamente ético (además de bonito). ¿Lo es menos el compartir masivamente (pero siempre de forma gratuita) una canción o una película? Cuesta mojarse. Y no lo voy a hacer.
Pero, mira por dónde, la SGAE me parece un incentivo más para descargar. Una asociación que no tiene sus cuentas claras y que apoya a «artistas» de poca monta (como mucho 100% comerciales), como el repugnante y refrito Ramoncín, se merece el mayor de los desprecios. Que se encarguen de financiar a pequeños artistas, de facilitarles las cosas a los que no tienen recursos, no a llenar las arcas de aquellos que viven de recopilatorios, y tampoco a costa del que compre un DVD para guardar archivos propios, por ejemplo. Y cerrando webs manteniendo otras mucho más escabrosas.
En definitiva, y aunque no esté seguro de la moralidad del asunto, mientras sea legal, y sintiéndolo mucho, seguiré bajando música de redes P2P para seguir llenando mi biblioteca de iTunes de más de 25 gb.
(Mi opinión de hace tiempo, en mi blog personal)









